El tiempo de carga depende de dos cosas: cuánta energía necesitas (en kWh) y a qué potencia puede entrar (en kW).
La fórmula básica
Tiempo (h) ≈ energía a cargar (kWh) ÷ potencia efectiva (kW).
Ejemplo ilustrativo con una batería de 60 kWh, cargando del 20 % al 80 % (36 kWh):
- A 2,3 kW (enchufe doméstico): unas 15 horas y media.
- A 7,4 kW (alterna monofásica): unas 4 horas y 50 minutos.
- A 11 kW (alterna trifásica): unas 3 horas y 15 minutos.
- A 50 kW (carga rápida), en el caso ideal: unos 45 minutos.
Son cifras teóricas. En la práctica los tiempos suelen ser algo mayores.
Por qué la potencia real es menor que la del cargador
- Límite del coche. Tu coche tiene una potencia máxima de carga en alterna (por ejemplo 7,4 u 11 kW) y otra en continua. Aunque el cargador sea de 150 kW, el coche solo admite lo que su batería permite.
- Curva de carga. En carga rápida la potencia es mayor cuando la batería está más vacía y baja cuando se acerca al 80 %. Por eso casi nadie carga hasta el 100 % en viaje.
- Temperatura. Con frío o con la batería demasiado caliente, el coche limita la potencia para protegerla.
- Compartir potencia. En algunos puntos con varios enchufes, la potencia se reparte entre los coches conectados.
Qué potencia necesitas según el uso
- Uso diario y carga nocturna en casa: con potencias bajas o medias (hasta 7,4 u 11 kW) llegas de sobra.
- Carga de destino (centro comercial, hotel): potencias medias, pensadas para estancias de varias horas.
- Viaje largo: carga rápida en continua, calculando paradas de 20-40 minutos.
En SinPasarte
La ficha de cada punto del mapa de recarga muestra la potencia de los conectores cuando el operador la publica. Si planificas un viaje, el planificador tiene en cuenta el perfil del vehículo que introduzcas.