Además de gasolina y diésel, en algunos surtidores se ofrecen GLP y GNC. Son combustibles gaseosos que pueden resultar más baratos por kilómetro, pero tienen condiciones propias.
GLP (autogás)
El gas licuado del petróleo es una mezcla de propano y butano que se almacena en forma líquida a presión moderada. Un coche de gasolina puede adaptarse para funcionar con GLP y mantiene su depósito de gasolina: es un sistema bicombustible.
GNC (gas natural comprimido)
Es gas natural almacenado a alta presión en depósitos especiales. Algunos fabricantes venden modelos de serie con GNC. También es bicombustible.
Cosas a tener en cuenta
- Hay menos puntos de repostaje que de gasolina o diésel. Antes de decidir, mira cuántos tienes en tu zona y en tus rutas habituales. En SinPasarte puedes filtrar por GLP y GNC en las listas por tipo de combustible.
- La adaptación de un coche debe hacerla un taller autorizado, se homologa y se refleja en la ficha técnica. Pregunta por el coste, la garantía y el posible efecto sobre la del fabricante.
- El depósito de gas ocupa espacio, normalmente en el maletero o en el hueco de la rueda de repuesto.
- Consumo en litros mayor que con gasolina por kilómetro, porque el gas tiene menos energía por litro; lo que importa es el coste por kilómetro, no por litro.
- Etiqueta ambiental. Según el vehículo y su fecha de matriculación, puede corresponderle una etiqueta favorable de la DGT. Consúltalo con la propia DGT.
Cómo saber si te compensa
- Calcula los kilómetros que haces al año.
- Compara el coste por kilómetro con gasolina y con gas (precio × consumo).
- Suma el coste de la adaptación y mira en cuánto tiempo se amortiza.
Si haces pocos kilómetros, puede que nunca se amortice. Los precios actuales de GLP y GNC los tienes en las páginas de provincia y de municipio, que permiten elegir ese combustible; empieza desde precios por provincias.