El precio que ves en el cartel es la suma de varias partes. Entender cuáles son ayuda a saber qué puede cambiar de un día para otro y qué no.
Las partes del precio
- El coste del producto. Depende del precio del petróleo crudo y, sobre todo, del precio de los combustibles ya refinados en los mercados internacionales. Como el crudo se compra en dólares, el tipo de cambio euro-dólar también influye.
- Impuestos. Una parte muy importante del precio final son impuestos: el IVA (21 %) y el impuesto especial sobre hidrocarburos, que se aplica por litro. Si cambian los impuestos, el precio cambia aunque el petróleo no se mueva.
- Logística y distribución. Transporte desde la refinería o el depósito hasta la estación, almacenamiento y costes de operación.
- Margen comercial. Es la diferencia que decide cada gasolinera o cada operador, y es donde se explican la mayor parte de las diferencias entre estaciones.
- Obligaciones de biocarburantes. La mezcla con biocombustibles tiene un coste que se incorpora al precio.
Por qué suben más rápido de lo que bajan
Es una percepción muy extendida. Los precios minoristas reaccionan con cierto retraso a los cambios del mercado mayorista, y ese retraso se nota más cuando el precio sube de golpe. Aquí no hay una regla fija: cada gasolinera ajusta cuando quiere dentro de los límites del mercado.
Por qué dos gasolineras cercanas cobran distinto
- Distinto operador y política de márgenes.
- Distinto nivel de servicio: personal, tienda, lavado, atención 24 horas.
- Ubicación: junto a una autovía o en el centro de una ciudad la presión competitiva es muy distinta.
- Competencia local: si hay varias gasolineras muy juntas, suelen ajustar los precios entre sí.
Qué hacer con esto
No se puede predecir el mejor día para repostar, pero sí comparar precios en tu zona en el momento de repostar. Lo explicamos en la guía cuánto ahorras de verdad comparando precios. Puedes navegar por comunidades, provincias y municipios desde precios por provincias.